La característica del desarrollo infantil como un proceso evolutivo progresivo y dinámico, da lugar a una intervención preventiva en la que la precocidad en la detección de trastornos y sus causas tendrá una gran importancia.

El sistema nervioso pasa, en la primera infancia, por una etapa de maduración y de importante plasticidad.

El proceso de maduración condiciona una mayor vulnerabilidad frente a las condiciones adversas, agresiones del medio, razón por la cual cualquier causa que provoque una alteración en el logro normal de las metas que son propias de los primeros estadios evolutivos puede poner en peligro el desarrollo armónico.
Pero la plasticidad tambien dota al sistema nervioso de una mayor capacidad de recuperación y reorganización orgánica y funcional, que decrece de manera muy importante en los años posteriores.
Documentación de interés:
Acceder al PDF Factores de riesgo
Acceder al PDF Signos de alerta